Galgos y Lebreles ¬ŅSon Realmente Perros?

Galgos y Lebreles ¬ŅSon Realmente Perros?

Hay registros f√≥siles de lebreles en Sumeria que datan del 7.000-6.000 AC. En otras palabras, este grupo ha evolucionado de forma bastante ajustada durante varios miles de a√Īos.

Es importante reconocer las peculiaridades fisiol√≥gicas de esta raza. Desde el punto de vista hematol√≥gico, estos perros atl√©ticos tienen un mayor valor hematocrito (HTC), concentraci√≥n de hemoglobina, recuento eritrocitario, y viscosidad de la sangre entera que otras razas. Un galgo sano tiene un HTC de 50-63%, algo que en un perro de cualquier otra raza dar√≠a lugar a un diagn√≥stico presuntivo de policitemia o eritrocitosis. Los gl√≥bulos blancos (RL), neutr√≥filos y el recuento de plaquetas son m√°s bajos en los galgos que en otras razas. La mayor√≠a de los galgos normales tienen un RL de 3-5X10¬†9/L, con un recuento de neutr√≥filos tan bajo como 1,8X109/L y un recuento de plaquetas t√≠pico en un galgo sano es de 80-120X109/L. Adem√°s, los eosin√≥filos de los galgos carecen de los gr√°nulos de color naranja caracter√≠sticos observados en todas las otras razas. Sus gr√°nulos no se ti√Īen, lo que les da en aspecto de vacuolas citoplasm√°ticas. Estos ¬ęPMN vacuolados con n√ļcleos bilobulados¬Ľ se pueden confundir con frecuencia con neutr√≥filos en banda t√≥xicos.

Los perfiles bioquímicos séricos en galgos también tienen valores que suelen estar fuera de los intervalos de referencia para perros. Principalmente, las concentraciones de creatinina sérica son elevadas (1-2,2 mg/dl), y las concentraciones séricas de proteínas totales (5-6 g/dl) y globulina (1,8 a 2,5 g/dL) son menores que en otros perros. La concentración sérica baja de proteínas de fase aguda representa una concentración de globulinas inferior. Dependiendo del instrumento utilizado, también puede haber otros valores fuera del intervalo de referencia para los perros. Recientemente hemos demostrado que el calcio sérico (total e ionizado) y el magnesio son más bajos que en los perros no galgos. Los resultados del análisis de gases en sangre arterial o venosa y cooximetría en Greyhound también dan resultados fuera del intervalo de referencia para los perros.

Los Greyhound tambi√©n tienen grupos sangu√≠neos √ļnicos; entre el 50 y el 70% de los galgos son donantes de sangre ¬ęuniversales¬Ľ (negativos para la DEA 1.1, 1.2 y 7), en comparaci√≥n con <20% para la mayor√≠a de las otras razas. Cuando se utiliza s√≥lo la tarjeta de tipaje (Rapid VetH) para DEA 1.1, el 87% de los galgos se clasifica como donante de sangre, en comparaci√≥n con <40% en otras razas de perros.

Hace a√Īos que se sabe que los galgos tienen concentraciones inferiores de tiroxina s√©rica (T4) que los otros perros. Al principio, la baja concentraci√≥n de T4 se atribuy√≥ a diversos trastornos coexistentes (estr√©s, administraci√≥n de testosterona, carreras, etc.). Sin embargo, las bajas concentraciones de T4 ya est√°n presentes en los j√≥venes, en galgos que a√ļn no se han entrenado, y persisten en la edad adulta, independientemente de que corran o no. La mayor√≠a de los galgos normales (>90%) tiene valores de T4 por debajo del intervalo de referencia para la raza, y se les suele diagnosticar ¬ęhipotiroidismo¬Ľ. Una proporci√≥n variable de galgos (10-30%) tambi√©n tiene concentraciones menores de T4 libre (fT4) que los no galgos. Sin embargo, todos estos galgos tienen concentraciones normales de TSH y son, por tanto,¬†NO HIPOTIROIDEOS. Un reciente estudio utiliz√≥ la gammagraf√≠a tiroidea para demostrar que los galgos con T4 s√©rica baja son, en realidad, eutiroideos.

Desde el punto de vista cardiovascular, los galgos normales suelen tener un soplo sist√≥lico 1-2/6 en la base del lado izquierdo que irradia en la arteria car√≥tida (soplo carot√≠deo). Este soplo es m√°s fuerte cuando el perro tiene un tono simp√°tico m√°s alto. El soplo se debe al hecho de que tienen un ventr√≠culo izquierdo muy grande, necesario para bombear la sangre altamente viscosa durante el ejercicio. Sin embargo, el di√°metro del anillo a√≥rtico es similar al de los perros de tama√Īo equivalente, generando as√≠ un soplo de estenosis a√≥rtica funcional debido a la alta velocidad a√≥rtica. El ventr√≠culo izquierdo de mayor tama√Īo de los galgos se traduce en un alto √≠ndice cardiaco vertebral (ICV), y un diagn√≥stico err√≥neo de cardiomegalia. Las im√°genes y valores ecocardiogr√°ficos en los galgos y la mayor√≠a de los lebreles tambi√©n son diferentes a los de las otras razas, y al usar los ¬ęvalores normales¬Ľ est√°ndar se clasifica err√≥neamente a una gran proporci√≥n de lebreles como anormales (¬ęmiocardiopat√≠a¬Ľ). Los galgos tambi√©n tienen mayores concentraciones de troponina I y proBNP en suero que otros perros, encontr√°ndose con frecuencia en el intervalo de un perro con miocardiopat√≠a. Como consecuencia, se calcula que aproximadamente 12.000-15.000 galgos est√°n recibiendo medicamentos para el coraz√≥n que no necesitan.

Galgos y otros lebreles (excepto Wolfhounds irlandeses) tambi√©n tienen la presi√≥n arterial alta. En los a√Īos 60, varias instituciones de investigaci√≥n m√©dica manten√≠an galgos como modelo para la hipertensi√≥n sist√©mica en las personas. Un galgo normal puede tener la presi√≥n arterial sist√≥lica > 160 mmHg cuando se presenta en un hospital veterinario. Los galgos sufren el ¬ęefecto de la bata blanca¬Ľ en su presi√≥n. Los galgos normales tienen una presi√≥n sist√≥lica del orden de 160 mmHg en el hospital, pero s√≥lo 120 mmHg en su hogar. Por lo tanto, la hipertensi√≥n tambi√©n se diagnostica demasiado en esta raza.

Investigaciones recientes han demostrado que los galgos no metabolizan los f√°rmacos como otros perros. La concentraci√≥n de enzimas hep√°ticas del citocromo P-450 (CYP) es significativamente menor que en otras razas, lo que explica el metabolismo err√°tico de algunos medicamentos cuando se utiliza polimedicaci√≥n. Por ejemplo, una dosis terap√©utica de propofol causa una anestesia que dura minutos en el galgo; si el perro recibe un ¬ęf√°rmaco CYP¬Ľ, como cloranfenicol, la misma dosis de propofol se traducir√° en una anestesia que dura varias horas. En nuestra experiencia, un buen ejemplo de esto es la administraci√≥n de acepromacina. Si un galgo recibe una dosis terap√©utica de acepromacina (0,05 a 0,1 mg/kg) como premedicaci√≥n, la recuperaci√≥n de la anestesia puede durar hasta 8 horas. En OSU utilizamos una¬†dosis total¬†de 0,5 mg para un Greyhound de 30-kg. Adem√°s del d√©ficit CYP, los galgos tambi√©n tienen tasa elevada de filtraci√≥n glomerular (TFG) y un gran volumen de distribuci√≥n, y pueden tener diferencias en la absorci√≥n intestinal de f√°rmacos.

Galgos y Lebreles ¬ŅSon Realmente Perros?