La Leyenda del Perro Pila

La Leyenda del Perro Pila

En el Valle de Salta, con sus imponentes y majestuosas montañas, con una fauna y vegetación características de cada lugar; animales como el guanaco, la llama, la vicuña, el zorro y el quirquincho, por decir o dar algunos ejemplos.
Cierta vez el Gran Dios de la Montaña había anunciado en aquel Valle, que vendría a regalar el pelaje o lana a cada animal del lugar.
Y todos ellos muy contentos; llegarían a cubrirse de su pelaje; era un regalo; tan esperado! ¡Así de esta manera lucirían su “traje” enviado por el Dios de la naturaleza!
Entre todos los animalitos había un personaje tradicional y picaresco: El Perro Pila.
Éste era amigo del Coqueta, de la Pachamama y hasta del Pata hi´ lana.
Solía andar con la guitarra al hombro, el bombo, todos “entropao” o festejando con aloja o vinito patero traído de las bodegas caceras de Animana o Cafayate.
Ellos, sabían muy bien que tal día entregarían el pelaje.
Pero “él”, todo carnavalero andaba con la albahaca en la oreja cantando y tocando el bombo en cuanta carpa se le presentaba.
Cansado de bailar con las alpargatas empolvadas, conquistaba a cualquier “moza pila” que se le cruzaba.
Habían pasado las horas y ya no tenían ni coca, ni bica.
Y al amanecer se acordó que tenía que ir al pie de la montaña.
Apurado y afligido salió corriendo cruzando arroyos, el Puente h´i Fierro, por senderos cubiertos por zaitilla y garabatos.
Los quirquinchos los miraban extrañados, las charatas volaban cantando al unísono, el tero – tero cantaba:
Tero, tero, ¡que lindo es vivir soltero!
Y llegaron; el Dios de la montaña, los miró casi enojado:
-¿Estas son horas para llegar?
No quedan más que unos cuantos pelos desparramados por el suelo.
Y por desobedientes, les pego un pequeño chirlo en la cabeza, poniéndoles unas pelusas y también en sus colas.
Es por eso la razón de esta leyenda, El Perro Pila tiene unas cuantas pelusas en su cabeza y cola.
Y así les pasó esto por carpero, guitarrero y Cacharpayero.

pero pila

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